Si nos remontamos a nuestra infancia, seguramente nos vamos a encontrar con aquellos sueños que nos llevaban a vivir un mundo de fantasía. De aquellas ilusiones a esta actualidad, habrán pasado realidades que nos habrán permitido o no cumplir nuestros anhelos. A partir de qué momento podemos afirmar que ya no hay tiempo para alcanzarlos, desde qué instante solemos abandonarlos, quién puede afirmar que no se puede? Los invito a intentarlo, desde el lugar y espacio de tiempo en el que se encuentren. No es imposible, sólo depende de ti.
Cuenten sus historias, siempre habrá alguien a quien le sirva. De eso se trata, compartir los sueños.
Néstor Centra